La preparación de un barco para el invierno es fundamental para que la embarcación se conserve en perfecto estado durante los meses que no se navega.

El primer paso es el motor: hay que endulzarlo con agua dulce para eliminar los restos de sal, cambiar el aceite y el filtro, y revisar los niveles de refrigerante. Un motor bien preparado arrancará sin problemas en primavera.

El segundo paso es el casco: aprovechar que el barco está fuera del agua para limpiar la obra viva, aplicar antifouling si es necesario y cambiar los ánodos de sacrificio.

El tercer paso son los interiores: vaciar los alimentos y líquidos, ventilar los espacios, retirar los elementos de valor y, si es posible, instalar un deshumidificador o hacer una ozonización para evitar malos olores y humedad.

El cuarto paso es el sistema eléctrico: cargar las baterías al máximo, desconectarlas si el barco va a estar mucho tiempo parado, y proteger los contactos con grasa dieléctrica.

El quinto paso es la cubierta: colocar la lona de protección correctamente para que el agua de lluvia no se acumule y el barco respire.

En Marina Dry nos encargamos de todos estos pasos por ti. Solo tienes que entregarnos el barco y nosotros nos ocupamos del resto.