El antifouling es una pintura especial que se aplica en la obra viva del barco, la parte que permanece sumergida, para evitar la adherencia de organismos como algas, moluscos y bacterias.

La frecuencia recomendada para aplicar antifouling es de una vez al año. El momento ideal es durante el invierno, cuando el barco está fuera del agua para invernaje. De esta forma, cuando llega la primavera y el barco vuelve al agua, el casco está protegido durante toda la temporada de navegación.

Si no se aplica antifouling con regularidad, los organismos se incrustan en el casco, lo que aumenta el rozamiento con el agua, reduce la velocidad, aumenta el consumo de combustible y puede dañar la estructura del barco.

El proceso de aplicación incluye la limpieza previa del casco, el lijado de la superficie, la aplicación de una capa de imprimación si es necesario y, finalmente, la aplicación del antifouling con rodillo o brocha.

En Marina Dry aplicamos antifouling como parte de nuestros planes de invernaje standard y deluxe, para que tu barco vuelva al agua con la obra viva totalmente protegida.