Una embarcación puede permanecer fuera del agua durante meses sin ningún problema, siempre que se prepare correctamente antes de guardarla.

De hecho, un barco fuera del agua se conserva mejor que en el agua. El casco no sufre la exposición continua a la sal, no hay incrustaciones de organismos, los equipos están protegidos del clima y el barco envejece más despacio.

Lo importante es seguir un protocolo de preparación: endulzar el motor, proteger los interiores de la humedad, cargar y desconectar las baterías, tapar el barco con lona y hacer revisiones periódicas.

Si el barco va a estar fuera del agua más de una temporada, es recomendable girar las hélices manualmente de vez en cuando, revisar los retenes del eje y mantener las superficies de goma hidratadas con productos específicos para que no se resequen.

En Marina Dry guardamos embarcaciones durante el invierno, normalmente de octubre a abril, pero también almacenamos barcos durante periodos más largos si lo necesitas. Consúltanos y adaptamos el servicio a tu caso.