A la hora de decidir dónde guardar tu barco durante el invierno, tienes dos opciones: marina seca o amarre en el agua. Veamos las ventajas de cada una.

El amarre tradicional consiste en dejar el barco amarrado en el puerto durante todo el año. Su principal ventaja es que el barco está siempre disponible para salir a navegar. Sin embargo, el casco sufre la exposición continua al agua salada, se incrustan organismos, la obra viva necesita más mantenimiento y el barco está expuesto a las tormentas invernales.

La marina seca consiste en sacar el barco del agua y guardarlo en una nave cerrada. Las ventajas son claras: el casco se conserva mejor, no hay incrustaciones, el barco está protegido del clima y de robos, y el mantenimiento es más fácil de realizar al tener acceso completo a la obra viva.

En Marina Dry recomendamos la marina seca para los meses de invierno, cuando la mayoría de los barcos no se utilizan. Y cuando llega la primavera, te lo devolvemos al agua listo para navegar.