El pupilaje es el servicio de almacenamiento de una embarcación en un recinto cerrado y protegido durante el periodo en que no se utiliza, normalmente los meses de invierno.

A diferencia de dejar el barco amarrado en el agua, donde está expuesto a las inclemencias del tiempo, el pupilaje mantiene la embarcación a cubierto, protegida del sol, la lluvia, el viento y la humedad.

El pupilaje incluye la colocación del barco sobre una cuna de apoyo homologada, el endulzado del motor, la cubierta con lona y, según el plan contratado, la conservación de interiores y el control periódico de baterías.

Las ventajas del pupilaje son evidentes: tu barco envejece menos, se reduce el desgaste de la obra viva, los interiores se conservan en mejor estado y, cuando llega la primavera, el barco está listo para volver al mar sin grandes preparativos.